Tras diez años de investigaciones he conseguido hallar la respuesta a una de las mayores incógnitas del cálculo de probabilidades, y que está directamente relacionada con los juegos de azar:
En un sistema cerrado de n elementos, que aparecen uno a uno al azar, y donde los organizamos en un número de g grupos según su nivel de aparición 1, 2, 3, 4, 5 y 6, siendo el 1 donde se sitúan los que menos salen y en el 6 donde más salen ¿Qué grupos son los los más propicios para apostar?
Es una pregunta con trampa y que se presta dar una respuesta errónea.
Cualquiera diría que obviamente hay que apostar por los grupos "que más salen", esto es, los grupos cuyos números son el 5 y el 6. Pero la respuesta acertada serían los 3 y 4 dado que son los de transición. Por ahí pasan los grupos que ascienden para posicionarse hacia los 5 y 6, y los que descienden a los grupos 1 y 2.
Imagínate una bola encerrada en un cilindro que giras una y otra vez para que la bola vaya de un extremo a otro. En cada giro la bola toca un extremo, pero pasa también por la parte media. Esto quiere decir que la bola pasa por la parte media el doble de veces que por cualquiera de los otros dos extremos. Recordemos que es un sistema cerrado, y que por tanto a la bola no le queda otra: siempre con la misma dirección pero con dos sentidos opuestos.
Si esto lo representásemos con una gráfica de Gauss, se generaría una campana donde la desviación media quedaría representada por los grupos 3 y 4. En la parte intermedia de la campana quedarían los grupos 2 y 5. Y en los extremos inferiores la 1 y la 6.
El método ouija para establecer pronósticos deportivos
La ouija o güija con diéresis se definiría como un tablero dotado del alfabeto y de números con el que supuestamente se puede entablar contacto con los espíritus de los difuntos. Es muy similar al juego de la copa, en el que se coloca una copa boca abajo rodeada por las letras del alfabeto y los participantes colocan el dedo índice en la base de la misma. También se llama Güija a la ceremonia que emplea este tablero, con el propósito de contactar con los "espíritus" o el mundo del más allá. Esto, en mi opinión, es una chorrada. Creo que no existe mundo más allá del nuestro. Y todo lo que gira en torno a este ritual es una patraña. Partiendo de esta premisa, alguien podrá deducir que yo no creo en la güija. Bueno, en realidad en lo que no creo es que contactemos a través de este tablero con otro mundo que no sea el nuestro propio. Yo de joven participé en varias sesiones güija. Y es cierto que el aro, copa o lo que se ponga se mueve sólo. Quiero decir, que no lo mueve ...

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